Opiniones de los clientes

Me llamo Julia...

Después de dos años practicando ciclo indoor y visitando la sala de fitness esporádicamente me dí cuenta que no estaba consiguiendo los resultados deseados y que me encontraba algo estancada. En la sala de fitness  tenía experiencia con bastantes rutinas, pero siempre acababan aburriéndome y notaba que frecuentemente tenía pequeñas lesiones y molestias musculares que no sabía muy bien a que se debían. 

 
Gracias a la experiencia de una amiga decidí probar a ponerme en manos de un profesional que recondujera mis esfuerzos en el gimnasio, y a día de hoy creo que fue una decisión bastante acertada. Alberto es un profesional altamente cualificado que ha sabido reconducir mis esfuerzos de manera progresiva, y que me ha cambiado los esquemas de lo que significaba para mi un entrenamiento dirigido. Rutinas planificadas cada semana con dificultad progresiva que me han ayudado a superarme, ejercicios funcionales enfocados no sólo a los típicos objetivos de pérdida de peso o tonificación muscular, sino también a conseguir una mejora en mi coordinación, equilibrio y otros aspectos que me ayudan en mi actividad diaria, y que han contribuido a mejorar mi calidad de vida. Además, con su ayuda me dí cuenta que con las rutinas clásicas estaba descuidando muchos músculos pequeños y produciéndome desequilibrios que estaban en el origen de algunas de mis molestias.
 
Gracias a los conocimientos que he ido adquiriendo durante estos meses he aprendido a conocer mejor mi cuerpo y a ser más autónoma cada día en la planificación de mi entrenamiento en el gimnasio.
 
Bajo mi experiencia aconsejo que todo el que tenga ocasión no desperdicie la oportunidad de ponerse en manos de un profesional que le ayude a maximizar el tiempo dedicado al ejercicio físico y a cuidar su salud.
 

Me llamo Jose Ángel...

Me llamo Jose Ángel, soy forense y he vivido dos vidas diferentes, la de antes de ir al gimnasio, y la de ahora. El ejercicio me ha cambiado la vida, y ahora lo considero vital para mí. Llevo 9 meses entrenando con Alberto, 3 veces a la semana, y lo hace muy bien. Es un entrenador fenomenal y me anima a venir a entrenar cuando no tengo ganas.

 

Como comprenderéis nadie me paga por hablar bien del entrenamiento, pero tengo que decir que hoy en día me encuentro muy bien y es debido a que Alberto me ha ayudado mucho, aunque tiene un único defecto y es que quiere más a su gato que a mí.

Me llamo Mavi...

La última vez que hice ejercicio fue durante mi embarazo, practicando la natación, hábito que fui incapaz de mantener una vez que nació mi hijo. De eso hace ya ocho años, tiempo en el que no fui capaz de encontrar el momento para practicar otro deporte y en el que, además, tuve que preparar una oposición. Así pues, mi
cuerpo poco a poco fue sufriendo las consecuencias de las malas posturas y la falta de actividad física, cada vez tenía menos agilidad, estaba anquilosada y me dolía mucho la espalda y sobre todo el cuello.

 

Cuando finalmente terminé con la oposición estuve planteándome hacer ejercicio y barajé la posibilidad de ir a un gimnasio, pero tenía dificultades con el horario y tampoco me convencía la opción pues nunca me han motivado lo suficiente. Fue entonces cuando conocí a Alberto que me propuso realizar entre dos y tres sesiones de entrenamiento personalizado a la semana.

 

Y así comencé mi entrenamiento, primero al aire libre y después en mi casa.

 

Ya han pasado seis meses y estoy muy motivada, me gustan las sesiones que me prepara, porque aún siendo intensas me divierten, me siento mejor y no puedo pasar sin ellas.

 

Alberto es un gran profesional, con una capacidad especial para aplicar sus conocimientos conforme
a las necesidades de sus clientes, consiguiendo diseñar sesiones cuyo resultado es un éxito.

Me llamo Rosa...

Me llamo Rosa, tengo 39 años y nunca en mi vida había hecho deporte.



Aunque me apunté al gimnasio desde los 34 años aproximadamente, nunca me lo tomé en serio y siempre tenía excusas para no ir (incompatibilidad de horarios, la vida social, la falta de motivación, …).

Hasta los 39 años que tengo ahora había conseguido, como mucho, ir un día del fin de semana cada 15 días……. y lo consideraba un logro!

 

Los 3 últimos años había pasado una etapa donde se habían complicado varias cosas, a nivel profesional un
exceso en la carga de trabajo tal que me había repercutido incluso en mi vida personal; dormía mal, comía mal, me cambió el humor, los primeros problemillas de salud que aunque no eran serios me empezaron a preocupar, y todo ello me generó muchísima ansiedad y nervios. Se complicó porque soy una persona que le cuesta mucho exteriorizar los sentimientos, y sin querer, entré en un círculo donde no sabía ni cómo salir.

 

Una buena amiga me habló de la opción de contratar un entrenador personal como forma de conseguir la motivación para engancharme al deporte, así que pregunté en el gimnasio y así conocí a Alberto.

 

Una vez mantuvimos una charla y me realizó un pequeño cuestionario sobre los hábitos de mi vida, ambos definimos cuál iba a ser mi objetivo a conseguir durante las clases. El primer día me hizo una prueba para comprobar mi nivel deportivo, me sentí en una trampa porque no me lo esperaba, pero me sirvió para confirmar lo que ya sabía, mi estado era pésimo, aunque según sus palabras tenía solución y lo iba a conseguir.

 

Aunque tengo que reconocer que las primeras clases fueron duras ya que mi forma física era bastante floja, lo asumí como un reto personal, y gracias al apoyo constante que tuve de Alberto, fui consiguiendo mejorar.

 

Poco a poco me fui sintiendo más segura y noté que mejoraba mi resistencia física, además que mi cuerpo empezó a cambiar. Las claves para conseguir motivarme consistieron en conseguir hacer amenas las clases, cambiar los ejercicios y la forma de hacerlos de forma que no se me hicieron repetitivos y el apoyo profesional constante.

 

Actualmente mi mejora ha sido evidente a todos los niveles, y por supuesto, objetivo inicial cumplido. Sólo me queda dar las gracias por todo el apoyo, confianza y profesionalidad en éste tiempo.     

Me llamo Romina...

Hace un año que conocí a Alberto. Al principio, para mí solo se trataba de un entrenador más, uno de todos aquellos entrenadores que pasan por tu vida cuando tienes como costumbre entrenar en un gimnasio, ya que ellos vienen y van.

 

Yo llevaba entrenando desde hacía casi un año en el sport club y hasta el momento me bastaba con ello. ¡Entonces apareció él!


Día tras día se fue ganando mi confianza hasta que pasados unos meses comenzamos a entrenar al aire libre. ¿Cómo surgió? Sinceramente; no lo recuerdo.

 

De repente me di cuenta que tenía mi propio: PERSONAL TRAINER. Creo que fue una de las mejores experiencias de mi vida. No solo me pude dar cuenta que el entrenamiento era mucho más importante en la vida de uno de lo que yo pensaba, si no que el hecho de practicarlo con un entrenador personal hace que te divierta y te fascine mucho más, y lo mejor de todo es que aprendes muchísimo sobre el ejercicio físico y sobre tu propio cuerpo.


Alberto se fue convirtiendo en un amigo, más que un entrenador, aunque a pesar de la confianza y la amistad creada nunca perdió su profesionalidad.

 

Muchas veces solo estaba deseando que llegara Domingo para entrenar, ya que él era el único capaz de ajustar el entrenamiento a mis necesidades. Día que me encontraba muy enérgica me llevaba a correr antes del entrenamiento y día que a lo mejor necesitaba descargar me enseñaba a boxear y me daba una clase particular de defensa personal. Así  llegué a sentirme más viva que nunca!

 

Hoy en día, por circunstancias ajenas ya no puedo entrenar con él y me doy cuenta que una vez probado lo necesitarás siempre… Como agua en la vida. Ahora ya, el entrenamiento en un gimnasio no es lo mismo, falta ese alguien que te enseña y te anima.

 

Gané mucha experiencia en el ámbito del ejercicio físico y además sin buscarlo gané también un nuevo amigo. Y por supuesto, el día que pueda, lo primero será volver al entrenamiento personal con él!

                                                       

Gracias Alberto.